jueves, 17 de septiembre de 2009

El viajar no es un placer


Que Pipo Pescador me disculpe, pero estos ya no son tiempos de cantar el viajar es un placer. Es increible sentirir coomo todos los días viajamos como chanchos en los transportes públicos.
Subo al colectivo en Lanús con cara de muerta, sin maquillaje, y sin peinar (como de costumbre) saco $1,75 en el 33 que me lleva hasta el correo y no quiero ni mirar el fondo. Ya no me puedo mover de al lado de la máquina, porque obviamente no hay más lugar. Sube más gente y me mira con cara de: Nena, ¿porque no te corres más para atrás? me empujan, se me duermen ahí parados como gallinas, huelen como gallinas. Y es ahí cuando pienso que fue bueno no haberme peinado.
Alquien se para, vuelven a empujar, salen más olores. Estan las chicas finas que van a la oficina y miran a todos con asco como si estuviesen encerradas en el mundo de los simios. Y los demás, se portan como simios.
La gente senatada, parece no ver a los que estamos parados como esclavos, ahí frente a ellos con cara de sufridos esperando a que por fin se paren. Ya estamos cruzando el puente y el colectivo nos sacude como si fuisemos muñecos sostenidos con hilos.
Más olor mañanero.
Bajamos del puente, muchos se paran y se bajan del colectivo, pero el que esta sentado frente a vos sigue durmiendo.
Te morís de sueño, y encima cuando llegues tenés que trabajar! pasó más de una hora, y ya te tenés que bajar.
Agarrás todo, chocas a todos los que quedan, y cuando miras para atrás... ves al hijo de puta pararse del asiento que tanto ansiabas , y se baja en tú misma parada!!
Hay algo peor que eso? ha si... saber que mañana te va a pasar lo mismo!!!!

1 comentario:

  1. jajaja yo soy de las que viajan sentada y ven como los demás cabecean parados jaja muy forro no? Te quiero tolola!
    ...Merce!

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se metió en la chacota: